350,00€
Paisaje tradicional como representación pictórica de la paz mental, la pausa y el silencio.
El paisaje como excusa para crear espacios de calma. Sitios donde parar y respirar profundamente. Refugios visuales de aire puro y quietud.
El paisaje idílico como lugar seguro.
Pinturas que olvidan las referencias geográficas, pintadas desde el recuerdo y la imaginación.
Desde un imaginario colectivo y ficticio a la vez.
Estas pinturas surgen de la espontaneidad de la espátula, la soltura del pincel y de querer bordear lo abstracto.
Valencia, 2022.